Sólo el amor nos libra de la soledad

soledad-discapacidad

Quien carece de ese amor personal, está solo. Puede vivir en medio de mucha gente, en medio de continuas fiestas, juergas y entretenimientos, tener muchos con quienes divertirse… pero en realidad está solo. Y esa es una soledad terrible, angustiosa, insoportable que nos hunde en un abismo de insatisfacción, en un agujero oscuro que nos oprime y nos desgarra. Es la soledad que nos arroja a un vacío sin fondo de tedio en el que parece que somos engullidos por la nada y que nos hace perder el sentido de la vida. No hay mayor tristeza, mayor tortura que la de estar solo. La soledad aboca a la locura y al suicidio.

Pues bien, el cristianismo es precisamente quien nos revela que hemos sido hechos para amar y ser amados y que, por eso no es buena la soledad. En lo más profundo de nuestro ser está el deseo de un amor pleno capaz de colmar totalmente nuestros deseos de felicidad. Ese amor es Dios. Hemos sido creados por Dios que es Amor infinito. Nuestro origen, nuestra existencia es fruto de un acto de amor de Dios que nos ha dado el ser. Nos ha hecho existir porque nos ha amado y quiere que disfrutemos con su amor y que le amemos con todas nuestras fuerzas. En realidad, Dios no necesita de nuestro amor, pero quiere que le amemos porque en amarlo es donde encontramos nuestra verdadera felicidad y Él quiere que seamos felices plenamente y para siempre.

GuardarGuardar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s