IDEOLOGÍA DE GÉNERO Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN

El Estado y yo debemos respetar ellibre desarrollo de la personalidad de todos pero ni el Estado está obligado a difundir y exigir la adhesión de todos a la opción personal de cada uno ni yo estoy obligado a conocer ni a considerar digna de aprecio cada una de las opciones de los demás.

Yo no violo el derecho de nadie al libre desarrollo de su personalidad si su opción vital me parece inmoral o antropológicamente errónea; si me niego a que se explique en la escuela de mis hijos como admirable y digna; si me niego a conocerla (a que me la “visibilicen” por mandato legal); si me opongo a que se gaste dinero público en difundirla; si me opongo a que se sancione a quien no comparta esa opción. Al revés, si adopto esas posturas estoy defendiendo la libertad de todos.Sin embargo las leyes de privilegios para lo LGTBI afirman lo contrario respecto a la visión de la sexualidad de la ideología de género.

Por ejemplo, es un derecho humano mi libertad de expresión, pero lo que yo digo ejerciendo esa libertad no tiene categoría de derecho humano y puede ser criticado por cualquiera; no puedo alegar que no respeta mi libertad de pensamiento quien no se adhiere a mis ideas, siempre que no me prohíba expresarlas. Es un derecho humano la libertad religiosa, pero mi concepción religiosa particular en ejercicio de ese derecho no tiene por qué ser compartida por los demás, que respetarán mi libertad si no se oponen a que yo crea lo que quiera, pero sin que el respeto a mi derecho se extienda a que los demás tengan que creer o sr obligados a conocer lo que yo creo. Mi libertad de expresión intelectual o artística implica que yo escribo o pinto lo que quiero, pero no se extiende a que todo el mundo deba leer mis libros y ver mis cuadros y, menos aún, a que todos tengan que decir que les gustan mis libros o cuadros.Sin embargo las leyes de privilegios para lo LGTBI afirman lo contrariorespecto a la visión de la sexualidad de la ideología de género.

Yo tengo derecho a configurar mi sexualidad como quiera, pero esa libertad no se extiende a que los demás deban conocer necesariamente mis gustos sexuales ni menos aún a que deban decir que les parecen dignos de aprecio e imitación; y, aún menos, a pretender que mis opciones sexuales personales deban ser objeto de exposición obligatoria en todas las escuelas del país en clave positiva.

Aún más irracional sería mi pretensión de que los medios de comunicación  deban visibilizar obligatoriamente mis opciones sexuales y en clave positiva. Y ya sería el colmo si además pretendo que se sancione por la Administración a quien no exhiba mi estilo de vida sexual o a quien discrepe del mismo como digno de aprecio.Sin embargo las leyes de privilegios para lo LGTBI afirman lo contrariorespecto a la visión de la sexualidad de la ideología de género.

Yo tengo derecho al libre desarrollo de mi personalidad, pero eso no implica que yo tenga derecho a que la forma en que yo me autodetermino como persona libre sea presentada obligatoriamente a los demás como digna de ser conocida y, menos aún, como digna de aprecio y valoración positiva. Mi  derecho se respeta si se me deja organizar mi vida en libertad, pero yo estaría violando la libertad de los demás si pretendo que mi derecho de autodeterminación se extiende a que los demás deban estudiar y conocer mi estilo de vida y, además, a valorarlo como positivo. Mi pretensión sería aún más absurda si exijo como parte de mi derecho al libre desarrollo de mi personalidad que en todas las escuelas españolas mi opción personal se explique a todos los escolares y además presentándola como digna de aprecio obligatorio y negando el derecho a que quienquiera diga que le parece poco acertada  o poco recomendable o, al menos, que no es la ideal.Sin embargo las leyes de privilegios para lo LGTBI afirman lo contrariorespecto a la visión de la sexualidad de la ideología de género.

(Extracto del trabajo «Las leyes de privilegios LGTBI. El ejemplo de Madrid» elaborado por Benigno Blanco).

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En respuesta a Giovanni Dimaggio sobre la “ideología de género”.

En respuesta a Giovanni Dimaggio.

,abortolibre

Giovanni,

La verdad es que no todo depende de la pespectiva. Tu afirmación al respecto no es nada afortunada.
Esa defensa tímida y llena de matices no es, en mi opinión, algo que favorezca el diálogo. Calificar lo que aparece en el video de “excesos” y decir que “no son buenos” resulta muy revelador por tu parte.
Y sí, si sé por qué se reunián las mujeres y el por qué del lema “Ni una menos”. Lo sé perfectamente.
No quiero entrar a fondo en el tema de la dictadura argentina, pero con independencia de ello no me parece en absoluto justificable la violencia de las “autoconvocadas”. En todo caso, las responsabilidades por la actitud de miembros de la jerarquía de la Iglesia, deberían exigirse a quienes obraron así. Es totalmente inadmisible pretender hacer responsable de esa colaboración a la Iglesia en su conjunto. ¿Acaso no hubo entre las víctimas muchos católicos, simples fieles, sacerdotes y obispos? Negarlo sería negar la realidad y estar cegado por prejuicios.
Yo condeno total y absoluntamente, con toda fuerza y sin ningún tipo de medias tintas las agresiones que sufren las mujeres por todo tipo de violencia y abuso. Muchos católicos se han unido a algunas de las manifestaciones que se han hecho con el lema de “Ni una menos” en Buenos Aires.
¿Qué te parecería a ti si yo calificara la agresión de un hombre a una mujer como de “un exceso que no es bueno”? Y que aunque no comparta el uso de la violencia, dijera que logro comprenderd los motivos de ese hombre?
En cuanto a la violencia de género sobre la que me invitas a reflexionar con el enlace que me envías, quiero hacerte invitarte a que hagas la siguiente reflexión:

La violencia machista adopta diversos tipos:
1. Física: Si te produce daño, dolor o, riesgo de producirlo, en tu cuerpo o cualquier otra forma de maltrato que afecte tu integridad física.
Pues bien, en el aborto se da todo esto y de la forma más grave y en su grado más alto y extremo. El aborto es el mayor atentado contra la mujer en su cuerpo. Un acto violento con el resultado de la muerte de un inocente y el grave riesgo para la vida de la mujer.

2. Psicológica: Si te causa daño emocional, si afecta tu autoestima, perjudica o perturba tu desarrollo personal , si busca degradarte, controlar tus acciones, tus creencias y decisiones mediante la amenaza, el acoso, el hostigamiento , la humillación, la manipulación y el aislamiento.
Pues bien, el aborto provoca todo esto. Las secuelas post-aborto son tremendas. Y te lo digo porque soy testigo directo de muchos casos, muchísimos. En internet puedes encontrar innumerables testimonios. Y los expertos, psiquiatras y psicólogos lo saben bien aún cuando se quiera evitar y se silencie por todos los medios.

3. Sexual: Si vulnera en todas sus formas, con o sin acceso genital, tu derecho a decidir voluntariamente sobre tu vida sexual o reproductiva, mediante la amenaza, el uso de la fuerza o la intimidación.

¿Acoso no es un abuso y una vulneración de su derecho a decidir cuando a una mujer se le induce e insiste en “solucionar” su problema con el aborto? ¿Quién le ofrece alternativas para que realmente pueda decidir en libertad? Donde no hay posible elección, donde no hay alternativas, no hay verdadera elección. Si a las mujeres que están embarazadas se le ofrecieran alternativas y se les ofreciese elegir libremente, la inmensa mayoría elegiría tener a su hijo. También lo sé directamente pues colaboro con una asociación que ayuda precisamente a las mujeres embarazadas para que puedan elegir tener a sus hijos.

Sin embargo resulta que las “autoconvocadas” gritan y reclaman “aborto legal y gratuito”. Lo exigen en pancartas afirmando que es un derecho. ¿De verdad piensas que es un derecho? ¿Quién tiene el derecho a decidir sobre la vida de un inocente e indefenso? ¿Quién? ¿No es esto la mayor hipocresía que puede pensarse?

Te invito a que reflexiones sobre esto, Giovanni.

Aún tengo pendiente responder a tus comentarios anteriores. Espero hacerlo en breve, pero el tiempo a veces no da para más.

IDEOLOGÍA DE GÉNERO

Mano creadora de Dios

1.- ¿Qué se entiende por Ideología de Género?

La Ideología de Género emerge como una categoría de análisis de la realidad social y política a finales del Siglo XX y comienzos del Siglo XXI. De contornos difusos y ambiguos, podemos decir que, centralmente, supone una antropología que considera que lo femenino y lo masculino son dimensiones de origen cultural en el ser humano, quitando toda relevancia al dato biológico. De esta forma la Ideología de Género sería una clave de interpretación de la sociedad que pretende discernir y denunciar los condicionamientos culturales que oprimen a la mujer a la vez que promueve iniciativas para liberar a la mujer de esos condicionamientos.

No es nada nuevo el que aparezcan ideologías cuyo motor es el odio. A lo largo del pasado siglo, surgió una ideología que se basaba en el odio de clases, el marxismo. También emergió otra ideología cuyo pilar era el odio entre razas, el nazismo. Hoy tenemos una ideología que pretende sustituir a las anteriores fracasadas cuya fundamentación se basa en el odio entre sexos. La Historia nos ha mostrado que las dos primeras ideologías causaron mucho dolor en todo el orbe. La tercera, la ideología de género, también lo hará.

2.- ¿Cuáles son las raíces de la “Ideología de Género”?

a) Una visión dialéctica que sostiene que la historia y la sociedad avanzan por la superación de los contrarios. En la actual ideología de género, los que se contraponen son: la relación hombre-mujer, la relación naturaleza-cultura y la relación sexo-género.

b) Un contexto de “revolución cultural” que supone el desprestigio de la tradición, la “decadencia” de la razón que ha perdido su vinculación con la verdad y ha supuesto el apogeo de la voluntad, el sentimentalismo y la rebelión contra el orden social.

c) El marco de la globalización que, en esta materia, tiende a generar una cultura dominante y homogeneizante. En particular, en numerosas conferencias internacionales (p.e. El Cairo, 1994 y Pekin 1995) el “feminismo de género” o “feminismo radical” sostuvo la necesidad de trasladar el centro de atención de la mujer al concepto de género, reconociendo que toda la estructura de la sociedad, y todas las relaciones entre hombres y mujeres, en el interior de esa estructura, tenían que ser reevaluadas.

3.- ¿Qué alcances tiene la “Ideología de Género”?

Para esta ideología, el progreso de la mujer requeriría que se libere a toda la sociedad de las “construcciones sociales” que puedan significar opresión de la mujer, de modo que el hombre y la mujer sean consideradas igualitariamente. Así, la ideología de género abarca diversas acciones entre las que podemos mencionar:

a) Promoción de métodos anticonceptivos en el marco de las políticas de salud sexual y reproductiva.

b) Campañas para garantizar a las mujeres el acceso a un “aborto legal y seguro, sin restricciones”.

c) Legalización de la “esterilización” como método anticonceptivo masivo.

d) Actividades de capacitación y difusión de la perspectiva de género, incluyendo campañas en los medios masivos de comunicación social.

e) Acciones enfocadas a grupos considerados de riesgo, entre los que se destacan las personas menores de edad, sin garantizar la intervención de la familia.

f) Imposición del “cupo o cuota de género” en los distintos niveles de organización social y política.

g) Legalización de la unión de personas del mismo sexo con pretensión de que sea equiparable al matrimonio y con posibilidad de adopción.

h) Destrucción de la unión matrimonial por medio de la trivialización del contrato o vínculo y de la facilidad para su disolución de forma unilateral con procesos de tramitación acelerados.

i) En materia educativa, estrategias de intervención en los textos escolares en orden a la eliminación de todas las visiones humanistas sobre el hombre y la mujer.

j) Transversalidad: Se promueve la integración de las cuestiones de género en la totalidad de los programas sociales, de tal modo que sea esta perspectiva el criterio de análisis y de diseño de las políticas públicas.

k) Consideración de la maternidad como un “mal a evitar” al considerarse de subyuga a la mujer y la “encierra en el hogar” cortando o limitando su capacidad para desarrollarse según sus propios sentimientos.

4.- ¿Qué valoración merece la “Ideología de Género”?

La “ideología de género” se presenta como una categoría de análisis que “tiende a cancelar las diferencias entre hombre y mujer, consideradas como simple efecto de un condicionamiento histórico-cultural. En esta nivelación, la diferencia corpórea, llamada sexo, se minimiza, mientras la dimensión estrictamente cultural, llamada género, queda subrayada al máximo y considerada primaria.

Hay que hacer notar la importancia y el sentido de la diferencia de los sexos como realidad inscrita profundamente en el hombre y la mujer. La sexualidad caracteriza al hombre y a la mujer no sólo en el plano físico, sino también en el psicológico, intelectual y espiritual con su impronta consiguiente en todas sus manifestaciones. Esta no puede ser reducida a un puro e insignificante dato biológico, sino que es un elemento básico de la personalidad; un modo propio de ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, expresar y vivir el amor humano.

La promoción de las mujeres dentro de la sociedad tiene que ser comprendida y buscada como una humanización, realizada gracias a los valores redescubiertos por las mujeres. Toda perspectiva que pretenda proponerse como lucha de sexos sólo puede ser una ilusión y un peligro, destinados a acabar en situaciones de segregación y competición entre hombres y mujeres, y a promover un solipsismo, que se nutre de una concepción falsa de la libertad.

Texto tomado de http://www.lasexualidadimporta.org/quienes-somos/ideologia-de-genero/