En respuesta a Giovanni Dimaggio sobre la “ideología de género”.

En respuesta a Giovanni Dimaggio.

,abortolibre

Giovanni,

La verdad es que no todo depende de la pespectiva. Tu afirmación al respecto no es nada afortunada.
Esa defensa tímida y llena de matices no es, en mi opinión, algo que favorezca el diálogo. Calificar lo que aparece en el video de “excesos” y decir que “no son buenos” resulta muy revelador por tu parte.
Y sí, si sé por qué se reunián las mujeres y el por qué del lema “Ni una menos”. Lo sé perfectamente.
No quiero entrar a fondo en el tema de la dictadura argentina, pero con independencia de ello no me parece en absoluto justificable la violencia de las “autoconvocadas”. En todo caso, las responsabilidades por la actitud de miembros de la jerarquía de la Iglesia, deberían exigirse a quienes obraron así. Es totalmente inadmisible pretender hacer responsable de esa colaboración a la Iglesia en su conjunto. ¿Acaso no hubo entre las víctimas muchos católicos, simples fieles, sacerdotes y obispos? Negarlo sería negar la realidad y estar cegado por prejuicios.
Yo condeno total y absoluntamente, con toda fuerza y sin ningún tipo de medias tintas las agresiones que sufren las mujeres por todo tipo de violencia y abuso. Muchos católicos se han unido a algunas de las manifestaciones que se han hecho con el lema de “Ni una menos” en Buenos Aires.
¿Qué te parecería a ti si yo calificara la agresión de un hombre a una mujer como de “un exceso que no es bueno”? Y que aunque no comparta el uso de la violencia, dijera que logro comprenderd los motivos de ese hombre?
En cuanto a la violencia de género sobre la que me invitas a reflexionar con el enlace que me envías, quiero hacerte invitarte a que hagas la siguiente reflexión:

La violencia machista adopta diversos tipos:
1. Física: Si te produce daño, dolor o, riesgo de producirlo, en tu cuerpo o cualquier otra forma de maltrato que afecte tu integridad física.
Pues bien, en el aborto se da todo esto y de la forma más grave y en su grado más alto y extremo. El aborto es el mayor atentado contra la mujer en su cuerpo. Un acto violento con el resultado de la muerte de un inocente y el grave riesgo para la vida de la mujer.

2. Psicológica: Si te causa daño emocional, si afecta tu autoestima, perjudica o perturba tu desarrollo personal , si busca degradarte, controlar tus acciones, tus creencias y decisiones mediante la amenaza, el acoso, el hostigamiento , la humillación, la manipulación y el aislamiento.
Pues bien, el aborto provoca todo esto. Las secuelas post-aborto son tremendas. Y te lo digo porque soy testigo directo de muchos casos, muchísimos. En internet puedes encontrar innumerables testimonios. Y los expertos, psiquiatras y psicólogos lo saben bien aún cuando se quiera evitar y se silencie por todos los medios.

3. Sexual: Si vulnera en todas sus formas, con o sin acceso genital, tu derecho a decidir voluntariamente sobre tu vida sexual o reproductiva, mediante la amenaza, el uso de la fuerza o la intimidación.

¿Acoso no es un abuso y una vulneración de su derecho a decidir cuando a una mujer se le induce e insiste en “solucionar” su problema con el aborto? ¿Quién le ofrece alternativas para que realmente pueda decidir en libertad? Donde no hay posible elección, donde no hay alternativas, no hay verdadera elección. Si a las mujeres que están embarazadas se le ofrecieran alternativas y se les ofreciese elegir libremente, la inmensa mayoría elegiría tener a su hijo. También lo sé directamente pues colaboro con una asociación que ayuda precisamente a las mujeres embarazadas para que puedan elegir tener a sus hijos.

Sin embargo resulta que las “autoconvocadas” gritan y reclaman “aborto legal y gratuito”. Lo exigen en pancartas afirmando que es un derecho. ¿De verdad piensas que es un derecho? ¿Quién tiene el derecho a decidir sobre la vida de un inocente e indefenso? ¿Quién? ¿No es esto la mayor hipocresía que puede pensarse?

Te invito a que reflexiones sobre esto, Giovanni.

Aún tengo pendiente responder a tus comentarios anteriores. Espero hacerlo en breve, pero el tiempo a veces no da para más.

AHORA QUE ESTAMOS EN TIEMPO DE CHIRIGOTAS

Cada vez que digo que yo soy creyente
aparece algún valiente que me juzga,
con la voz cobarde del intransigente
que surje siempre de la censura.

Esos que presumen ser inteligentes
y van buscando su razón en la incultura
porque no entienden que la Fe me haga más fuerte.
“Que simplemente es un invento de los curas,
que surge nada más,
que surge por el miedo hacia la muerte“.

Y a quién se ofende si le doy gracias a Dios,
y a quién se ofende si le pido protección,
qué más me da quién me comprende
Si el creer me hace más fuerte
y me hace ser mejor persona.

Si a Dios lo encuentro solamente en el amor
y no en las manos indecentes,
que se justifican si le adoran
ni en las manos pederastas,
ni de aquellos que mataran
y juraran en su nombre.

Dios está en las manos del que ayuda
del que no pregunta nunca
y que perdona los errores.
Ese es el Dios que me llena
ese es el Dios que ilumina
y si en el mismo día en que me muera
compruebo de verdad que no existiera
la misma Fe que muchos tirarían
si me hizo ser feliz toda mi vida
ya habrá valido la pena,
ya habrá valido la pena.