AFIRMACIONES FALSAS DE LOS PARTIDARIOS DEL ABORTO

Resulta realmente sorprendente la ceguera de aquellos que acusan a quienes defienden el derecho a la vida de aferrarse a creencias religiosas en vez de a cuestiones científicas. En cambio, cuando dicen que en el comienzo lo único que hay es un conjunto de células pero no un ser humano, lo que hacen ellos es negar lo que dice la ciencia. Esa negación sólo se hace ideológicamente y negando la evidencia de la genética y la embriología.

¿Cuál es el resultado de la concepción? ¿Hay o no hay un nuevo ser humano desde el primer momento de la concepción? Dejemos que responda la ciencia.

Genetistas y biólogos internacionalmente reconocidos han atestiguado que la vida de un nuevo individuo comienza en el momento de la concepción. En 1981 (abril 23 y 24) un subcomité judicial del Senado de Estados Unidos tuvo audiencias sobre esta cuestión: ¿Cuándo comienza la vida humana? Los siguientes doctores atestiguaron:

El Dr. Hymie Gordon, Director del Departamento de Genética de la Clínica Mayo, dijo: “Según todos los criterios de la biología molecular moderna, la vida individual está presente desde el momento de la concepción”.

El Dr. McCarthy de Mere, Doctor en medicina y profesor de leyes en la Universidad de Tennessee, testificó: “El momento exacto en que comienza a formarse el cuerpo humano y comienza a existir un nuevo individuo humano, es el momento de la concepción”.

El embarazo es el proceso gestacional, que comprende el crecimiento y desarrollo dentro de la mujer de un nuevo individuo desde la concepción, a través de los períodos embrionarios y fetales, hasta el nacimiento. (Mosby’s Medical, Nursing and Allied Health Dictionary, KN Anderson, St. Louis [Missouri] 1998. 1309).

Y para que vean que no tomo bibliografía interesada copio lo que dice Wikipedia:

La fecundación, también llamada singamia, es el proceso por el cual dos gametos (masculino y femenino) se fusionan durante la reproducción sexual para crear un nuevo individuo con un genoma derivado de ambos progenitores. Los dos fines principales de la fecundación son la combinación de genes derivados de ambos progenitores y la generación de un nuevo individuo.

https://es.wikipedia.org/wiki/Fecundación

Esto no son opiniones sino evidencias científicas. Afirmar que sólo hay un conjunto de células es para suspender en el colegio en la asignatura de biología.

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ME GUSTARÍA SER ABORTISTA… PERO NO PUEDO

Me gustaría ser abortista. Sólo encuentro un inconveniente, uno solo, pero definitivo, para ser un verdadero abortista moderno, solidario, alegre y progresista. Este inconveniente es insalvable: resulta que está ya fuera de discusión que el fruto de la unión del hombre y la mujer es, desde la misma fecundación del óvulo, un ser independiente de su madre en cuyas entrañas se aloja. No es ni un quiste, ni una protuberancia, sino un ser distinto, un ser humano (imposible otra cosa) distinto de sus padres, con un código genético ya definido, y que no necesita más que dos condiciones para convertirse en un ser adulto: alimentación y paso del tiempo. No es ni siquiera un ser vivo necesitado de la metamorfosis para convertirse en adulto. Es un hijo, tal cual, que en el seno de su madre vivirá aproximadamente el noventa por ciento de su desarrollo completo, y el otro diez lo completará fuera del claustro materno.

Y eso es así, y no hay nadie dispuesto a discutirlo a menos que sea un ignorante espectacular y encima quiera exhibir su ignorancia en público. Ya me gustaría que no fuera así, y que no pudiera hablarse de matar un ser humano, sino de ‘interrumpir un embarazo’, porque eso me permitiría demostrar con toda nitidez hasta qué punto me conmueve la situación difícil de la mujer que ve peligrar su salud, o acaso su vida, como consecuencia de un embarazo que no quería, o la circunstancia dramática de una mujer violada y embarazada como consecuencia de la agresión salvaje, o la posición insostenible de la madre de un rimero de chavales que le piden inútilmente de comer. Si el aborto deliberado no consistiera en descuartizar a un ser humano -pequeñito, eso sí, pero un ser humano- sino en extirpar un grano, yo me pondría al frente de las manifestaciones abortistas.

Y no puedo ser abortista, con lo que me gustaría serlo, porque falsificaría de raíz mi presunto humanitarismo y, lo que es peor, porque me quedaría sin argumentos serios para ir contra la fabricación de jabón con los judíos sacrificados en los campos de exterminio nazis. Porque destruido el respeto a la vida humana, por sí misma, ¿dónde están ya las fronteras? ¿Por qué doce semanas, y no quince, o veinticuatro semanas de gestación? ¿Por qué antes de nacer? ¿Cuál es la diferencia, si hablamos en serio?

No he hablado para nada de religión, ni de creencias trascendentes. No necesito nada de eso para comprender que, aunque me gustaría mucho, no puedo ser un abortista, salvo que acepte el envilecimiento, la hipocresía o ambas cosas a la vez.

Ramón Pi (extracto del artículo http://www.albadigital.es/2009/05/18/vida/me-gustaria-ser-abortista/)Aborto cartel