El Cielo existe. Ha sido hecho para ti

El Cielo es real

Si el fin de nuestra existencia es la vida eterna, la felicidad sin fin de estar con Dios, gozando con Él de su alegría infinita y perfecta, lo primero que tendremos que plantearnos quienes queremos ser cristianos, vivir la vida cristiana, es precisamente si es esto lo que buscamos y procuramos por encima de todo, con todo empeño y por encima de cualquier otra cosa. Porque si no es así, entonces, no seremos de verdad cristianos. Si alcanzar la vida eterna y el amor de Dios no es el fin principal y fundamental de nuestra vida y al que todo lo demás está subordinado, entonces no nos hemos enterado aún de qué es ser cristiano.

Es muy fácil que haya quien confunda ser cristiano con ser simplemente una buena persona, una persona que procure hacer el bien y evitar hacer el mal. Pero eso, siendo algo estupendo no es ser cristiano. Es muy fácil que algunos cristianos confundan la vida cristiana añadiendo a lo anterior realizar algunas oraciones o algunas prácticas religiosas. Tampoco esos se han enterado bien de qué es ser cristiano. Hay incluso cristianos que piensan que al final, Dios es tan bueno y misericordioso que perdonará a todos cualquiera que sea el mal que hayan hecho en este mundo y que todos iremos al Cielo. Desde luego ese pensamiento tranquiliza mucho, pero no es eso lo que Jesucristo ha enseñado ni lo que dice en el Evangelio.

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