El pecado mortal y la tibieza

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El tibio confunde ser cristiano con realizar algunas prácticas religiosas y por eso cree que se es cristiano a ciertas horas o en ciertos momentos mientras que en el resto del tiempo no tiene nada que ver con el hecho de ser cristiano. No se da cuenta de que el cristianismo es una vida, la vida cristiana. Y que no se puede vivir a ratos. O se vive continuamente o uno muere. La vida no se interrumpe para retomarla después. Hay muchos cristianos que tienen nombre de vivos pero están muertos. Son bautizados, hijos de Dios, pero están muertos. La vida cristiana es la vida de la gracia, es la vida divina. Y la vida divina puede perderse por el pecado. Por eso la Iglesia nos enseña que hay pecados veniales y pecados mortales. El pecado mortal se llama así, mortal, porque causa la muerte. Por el pecado mortal perdemos la vida divina y nos convertimos en cristianos muertos; somos hijos de Dios porque recibimos la vida de la gracia, pero estamos muertos porque por el pecado mortal hemos perdido esa vida divina.

Dice el Catecismo de la Iglesia Católica:

1861 El pecado mortal es una posibilidad radical de la libertad humana como lo es también el amor. Entraña la pérdida de la caridad y la privación de la gracia santificante, es decir, del estado de gracia. Si no es rescatado por el arrepentimiento y el perdón de Dios, causa la exclusión del Reino de Cristo y la muerte eterna del infierno; de modo que nuestra libertad tiene poder de hacer elecciones para siempre, sin retorno. Sin embargo, aunque podamos juzgar que un acto es en sí una falta grave, el juicio sobre las personas debemos confiarlo a la justicia y a la misericordia de Dios.

Ser humildes para ser santos

Santa Teresita LA SANTIDAD meme

Para algunos el hecho de querer ser santos sería señal de falta de humildad, de orgullo. ¿Cómo voy yo a ser santo? Pero esta actitud, que parece expresión de humildad, en realidad sí que esconde orgullo y falta de humildad. La razón es que quien hace esa afirmación piensa que ser santo es cuestión de fuerzas humanas, de algo que se consigue con el propio esfuerzo. Y así, estos piensan que hacen cosas buenas y meritorias por ellos mismos aunque no lleguen a ser santos. No se dan cuenta de que la verdad es que uno mismo es absolutamente incapaz de lograr algo en el orden sobrenatural con las propias fuerzas. Ninguna criatura es más humilde que la Santísima Virgen. Ella se sabe llena de gracia, pero no se atribuía a sí misma nada, sino que reconoce que todo lo que hay de excelso en Ella es puro don de Dios. Es el Señor el que ha hecho en Ella obras grandes.

Por desgracia muchos cristianos se creen con muchos méritos y con razones para que el Señor esté contento con ellos, como el fariseo del Evangelio que se enorgullecía de no ser como los demás hombres, adúlteros, ladrones, etc., sino que ayunaba dos veces por semana y pagaba el diezmo de todo lo que poseía. Pensaba que todo eso era algo que él hacía y que Dios debía de reconocérselo, tratarle bien y recompensarle por ello. Es esta misma actitud la de muchos que se consideran que “cumplen” con Dios porque rezan de vez en cuando, porque tienen alguna imagen de Cristo o la Virgen en casa o simplemente porque procuran comportarse más o menos con honradez. El creerse bueno, el pensar que uno merece que Dios “premie” su bondad y el ser una persona honrada, esconde una actitud de orgullo y soberbia. La verdad es que si no hemos caído en un abismo de maldad y de corrupción es porque Dios nos ha ayudado con su gracia y su misericordia y no por méritos nuestros. Lo poco bueno que pueda haber en nosotros en realidad es obra de Dios. Lo nuestro es lo malo, nuestros pecados, nuestros egoísmos, nuestra comodidad y nuestras faltas de gratitud.

El perdón de Myriam

Aunque hace ya tiempo que el testimonio de esta niña saltó a las redes y se hizo viral me ha parecido bien tenerlo nuevamente presente. Si no lo has visto aún. Te lo aconsejo.

Myriam es una niña que huyó de Qaraqosh, la que fue hasta el 2014 la ciudad cristiana más grande de Irak, luego que los terroristas del Estado Islámico la tomaran. La pequeña cuenta a un reportero de canal local lo que siente hacia los miembros de esta organización radical en un reportaje de la cadena SAT-7, una televisora cristiana que transmite para Medio Oriente y África, sobre la precaria vida de los niños refugiados en Erbil.

Para ver el video de 1 minuto 43 segundos, haz click en la imagen,

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